Cómo hacer una buena Confesión

febrero 24, 2015

La confesión

 

LAS COSAS NECESARIAS PARA HACER UNA BUENA

CONFESIÓN SON CINCO

EXAMEN DE CONCIENCIA,

DOLOR DE LOS PECADOS,

PROPÓSITO DE LA ENMIENDA,

DECIR LOS PECADOS AL CONFESOR,

Y CUMPLIR LA PENITENCIA.

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I. Quien ha tenido la desgracia de pecar gravemente, si quiere salvarse,

no tiene más remedio que confesarse para que se le perdonen sus pecados,

pues pues el sacramento de la penitencia ha sido instituido por CRISTO

para perdonar los pecados cometidos después del bautismo.

(Magisterio de la Iglesia. n°839,911,916)

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Es cierto que con el acto de perfecta contrición,  puede uno recobrar la gracia,

pero para esto hay que tener,  además, el propósito firme de confesar después

estos pecados,  aunque estén ya perdonados ; (Magisterio de la Iglesia. n° 896)

pues Jesucristo ha querido someter al sacramento de la confesión todos los

pecados graves.

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“Por voluntad del Cristo ,  la Iglesia posee el poder de perdonar los pecados de

los bautizados,  y ella lo ejerce de modo habitual  en  el  sacramento de la

penitencia por medio de los obispos y de los presbíteros”  (Magisterio de la

Iglesia Católica n°898)

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Este sacramento se llama también de la Reconciliación,

pues nos reconcilia con Dios y con la Comunidad Cristiana de la cual

el pecador se separa vitalmente, al perder la gracia por el pecado grave.

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No vivas nunca en pecado.  Si tienes la desgracia de caer,

ese mismo día haz un acto de contrición perfecta,  y luego confiésate

cuanto antes.  No  lo dejes para después.

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El que se confiesa a menudo no es por que tenga muchos pecados,

sino para no tenerlos.

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El que se lava de tarde en tarde,  estará más sucio que el que se lava a menudo.

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La misericordia de Dios es infinita.  Dice la Biblia:

Como el viento norte borra las nubes del cielo,

 así mi misericordia borra los pecados de tu alma”.  Y en otro sitio.  

“Cogeré tus  pecados y los lanzaré al fondo del mar  para

que nunca más vuelvan a salir a flote”.  

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Esto sería una monstruosidad que Dios no pueda hacer.

(Teología Moral para Seglares.)

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2. Pio XII  en la Encíclica Corporis habla de los valores de la confesión frecuente diciendo

que  “aumenta el recto conocimiento de uno mismo,

crece la humildad cristiana,  se desarraiga la maldad de las costumbres,

se pone un dique a la pereza y negligencia espiritual,

y se aumenta la gracia por la misma fuerza del sacramento”

(Acta Apostólica Sedis. n| 35 (1943)235

Y el Concilio Vaticano II  habla de  “la confesión sacramental frecuente que,

preparada por el examen de conciencia cotidiano,  tanto ayuda a la necesaria

conversión del corazón”  ( Concilio Vaticano Presbyteorum Ordinis n°18

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Al recuperar el estado de gracia por la confesión bien hecha,

se recuperan también todos los méritos perdidos por el pecado mortal.

(Magisterio de la Iglesia n°2193).

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3. Quién vive en pecado grave  es muy fácil  que se condene por tres razones:

1) Porque, después es muy posible que le falte la voluntad de confesarse,

como le falte ahora.

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2) Porque, aun suponiendo que no le falte esa voluntad,

es posible que le sorprenda la nuerte sin tiempo para confesarse.

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3) Finalmente,  quien descuida la confesión,

y va amontonando pecados y pecados,

cada vez encontrará más dificultades para romper.

Un hilo se rompe mucho mejor que una maroma.

Para arrepentirse sería entonces necesario un golpe de gracia prodigioso:

Y esta gracia sobre abundante Dios no suele concederla a quien se obstina en el mal.

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Jesucristo  se lo advierte así a los que quieren jugar con Dios:

Me buscaréis y no me encontraréis, y moriréis en vuestro pecado”

(Evangelio de San Juan, 7: 34: 8:21)

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Fuente: Para Salvarte Pbro. Jorge Loring. S.J.

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