junio 25, 2022

Sigue diciendo el alma condenada

Sigue diciendo el alma condenada

MARTA k. y tú habías conseguido me admitieran en la Asociación Católica de jóvenes…Debo decir, en verdad, que encontré bastante adaptadas a la moda parroquial las instrucciones de las responsables F y G… Los juegos eran divertidos y, como sabes, entré al poco tiempo en la sección de la directiva. Esto me agradaba y lo mismo las excursiones. Pero mis confesiones eran muy superficiales. No encontraba «nada» de que acusarme… Las conversaciones y pensamientos malos no tenían importancia para mí… Y para acciones groseras no estaba suficientemente corrompida.

Tú, en varias ocasiones, me decías: «¡Anita, si no rezas te vas a perder!»… Pues en verdad rezaba yo muy poco, y este poco sin ganas.

Te declaro que estabas en lo cierto… Todos los que se abrasan en el infierno, no han rezado nunca, o no han rezado lo suficiente, faltando a Misa, porque «no les apetece» , etc

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.